jueves, 9 de agosto de 2012

Friendship

He leído hoy un artículo que hablaba acerca de la -casi- imposibilidad de hacer amigos "del alma" a partir de los 30 años... Quienes me conocen saben de mi facilidad para "hacer amigos" y, pese a lo contradictorio que pueda sonar, los pocos amigos que tengo. Me sobran dedos de una mano para contarlos. Cada día sobran más dedos... Y es que, desde hace meses (4, concretamente) vengo sufriendo una crisis de amistad severa: no tengo ganas de estar con mis amigos, ni de hacer nuevos, ni de profundizar en mis relaciones con los "conocidos" aspirantes a "amigos". No me apetece. Pido perdón a todos por ello. Supongo que se me pasará... o, como dice el artículo, iré perdiendo progresivamente mis amistades hasta que termine buscando compañía en agencias de amistad (que debe haberlas).
No me apetece compartir(me) con nadie: contar mis miserias, alegrías y paranoias. Me produce pereza sólo de pensarlo. Apatía es la palabra.
Y lo peor es que lo intento. Organizar cenas, quedadas, salidas... Propongo, propongo y propongo... pero llega el momento... y no me apetece. Ahora tengo ganas de quedadas pequeñas, charlas sensatas, hablar poco, escuchar lo justo.
Me falta algo. Sé perfectamente lo que es. Lo que no sé es dónde encontrarlo.

jueves, 31 de mayo de 2012

Bocados de realidad

¿Adónde vamos? Abocados al fracaso más absoluto, incluso antes de empezar, ya sea como consecuencia de los mercados, del gobierno o de nuestra mala cabeza a la hora de elegir carrera...
Da igual lo que hagas, lo seguro que creyeras que estabas, lo bien que trabajes... El mercado se ha cerrado. Ha dejado de funcionar el ciclo: la gente no tiene, no gasta, no compra, no mueve dinero, no hay comercio, ni publicidad, ni expectativas reales de mejora. Hay desánimo por doquier.
Resulta inconcebible que tenga amigos que no hayan trabajado aún. Hablo de hombres y mujeres de 25 a 35 años. Personas cualificadas, preparadas, que han superado sus estudios, sin grandes distrofias mentales ni físicas, que no tienen posibilidad real de trabajar hoy día. Porque, seamos realistas, no las tienen. Dejando de lado esta crisis asfixiante que nos amenaza con rescates (del país y de la peseta), hace años que el mercado laboral había entrado en un camino viciado: sólo podían trabajar y optar a un trabajo digno quienes tuvieran experiencia previa sobre ese puesto en cuestión. Absurdo, ¿no? Que, digo yo, nadie nace sabiendo y alguien debería ser quien diera la oportunidad de aprender a trabajar... Si no nos dejan tener experiencia, ¿cómo vamos a adquirirla?

El país está hecho una mierda... Llevábamos años preocupándonos por la "desmembración" del estado español, por los nacionalismos y los sentimientos independentistas... y aquí estamos ahora. Nadie se preocupa ya de si los niños catalanes estudian sólo en catalán y olvidan el castellano o de si los presos de Eta siguen desperdigados por ahí o los han acercado a sus familias... Nadie se acuerda de ellos... Tenemos, en su lugar, un precioso muñeco que, cuando reúne valor sale por la tele a decirnos que a nuestro país no lo van a rescatar, que no somos Grecia... Un muñeco que, como leí por Twitter, cuando miente, en vez de crecerle la nariz, crece nuestra prima de riesgo. ¿Quién sabía lo que era eso de la prima de riesgo? Yo aún no lo tengo del todo claro... Sé que es el hombre del saco que nos acecha, el nuevo mito con el que asustar a nuestros niños y, lo que es peor, a nuestros abuelos.

martes, 15 de mayo de 2012

Contradicciones de felicidad

Hoy estoy feliz... porque la felicidad y el dolor pueden ser tan contradictorios como complementarios.
He reencontrado a quien creía perdido para siempre, a quien debo muchas risas, sonrisas y sonrojos, y, lo más importante, a quien contribuyó un poquito más que cualquier otro a que sea como soy.

Hoy estoy feliz... Creí que el 2012 estaría abocado al fracaso desde sus inicios... pero mi vena cinéfila me hace afirmar que "cuando Dios cierra una puerta, en algún otro lugar abre una ventana". Mi puerta es grande, gigante, inmensa, inabarcable e inolvidable... pero hay ventanitas que permiten que entre la luz y nos recuerdan que aún hay motivos para seguir arriesgándonos, sonriendo y viviendo en cualquier caso. Entendiendo vivir como disfrutar de la vida y no sólo con conformarse con aguantar en ella el mayor tiempo posible. A veces la vida, como las buenas experiencias, no debe valorarse tanto en cantidad como en cuanto a calidad. Busquemos la calidad siempre... y permítanos dios, o el destino, disfrutarla durante el mayor tiempo posible.

lunes, 23 de abril de 2012

Deformación profesional

Cada cual se enfrenta al dolor como puede... Hay gente que se esconde, silencia el tema, huye de los recuerdos... Yo prefiero escribir, viajar y sentir... Soy así de previsible: periodista. Hay cosas que se llevan dentro, aunque jamás se haya ejercido.

domingo, 25 de marzo de 2012

Mi Conchi

Te has ido. Guapa, joven, leal, sincera, mi mejor amiga. Nos hemos hecho confidencias que con ti se han ido. Te las llevaste a la tumba, literalmente. Tan sólo me consuela saber que, aunque se hubiera descubierto antes, no habría podido hacerse nada. Hubiera empeorado tu calidad de vida, no habrías disfrutado tanto como has hecho en estos últimos meses... Habrías sabido que tenías la espada de Damocles sobre tu cabeza y eso te habría impedido vivir.. y vivir sin vivir no es vida... Estarías orgullosa... de tu Jose... de tu melón... Te querían tanto... Te queremos tanto...
Enfrentarnos a la cotidianidad sin ti será una verdadera tortura.. pero prometo tirar para delante... prometo vivir más y mejor, por ti, por las cosas que no pudiste vivir.. Sé que hubieras querido vivirlo todo... Que querrías que lo viviéramos todo por ti...
Descansa, estés donde estés. Me has dado tanto. Te quiero. Sobraba la dedicatoria de aquella fotografía: no te olvidaré nunca. Gracias por compartir conmigo todos estos años. Un beso y un abrazo enorme. Siempre.

domingo, 30 de octubre de 2011

La estrella y el príncipe

Allí están de nuevo, mirándose como si no existiera nadie más en el mundo. Y hay quien aún no se da cuenta.

Él mismo, no termina de creérselo. Un hombre reservado, maniático casi hasta rozar la obsesión, pero atento y sincero, como pocos pueden encontrarse hoy en día en este mundo de locos. Y le miro, mientras charla con ella, quién sabe si contándole por enésima vez cualquiera de esas pequeñas cosas que para él tanto importan; esos pequeños detalles, sin relevancia para el resto del mundo, en los que él se define: hacerlos bien le reporta estabilidad.
Y ha llegado ella a desestabilizarle. Quién podría pensar que le sucedería. Ya. A su edad. No es que sea un viejo, pero se encuentra en la edad justa en que uno ya se ha acostumbrado a la vida que lleva. Se planta frente al espejo y piensa: "Esto soy. Así me defino. Cuanto venga después no importa, nada ya me cambiará". Un ángel rubio caído del cielo ha venido a arrancarle de cuanto conoce como seguro. Le cuesta. No sabe cómo hacerlo. Nunca ha tenido que salir de su concha para perseguir a nada ni a nadie. Y ahora sabe que desea salir. Desea llegar hasta ella. ¿Cómo hacer para romper tantos hábitos? Tantas manías... Pero va a lograrlo. Por ella. Ella merece la pena. La quiere.

Y ella se sonroja nada más verle. ¿La mirará hoy? Si tan sólo se diera cuenta de cómo le mira. Se le iluminan los ojos. Todo cuanto le cuente le interesa. Quiere escucharle hablar. Su voz la embriaga... tan atento, tan bueno con los niños... Cuando creía que no volvería a sentir la inquietud en su pecho, cuando creyó que su roto corazón jamás volvería a latir, le ha encontrado. Pero ella se cree tan poca cosa... qué ingenua. Si supiera que, para él, no existe más luz que la que emiten sus profundos ojos azules. Si supiera cuánto vale. Y cuán afortunado le hace. Si supiera el bien que está sembrando en su vida, no tendría miedo de saltar al infinito: él la atraparía al vuelo, la protegería de cualquier daño, para siempre, nunca más, durante el resto de sus vidas.

viernes, 14 de octubre de 2011

Las nuevas tecnologías

No se me había ocurrido pensar que también pudiera escribir posts desde mi móvil... La migraña me dará superpoderes y por eso tengo estas ideas tan fantásticas :)
Inaugurado queda pues mi blog desde el móvil :)